lunes, 25 de marzo de 2013
Otra ecuación descuadrada
martes, 14 de diciembre de 2010
En esta tierra

jueves, 26 de febrero de 2009
Para cuándo dice que lo quiere

jueves, 4 de diciembre de 2008
Camino de regreso
Paseando por la red he encontrado esta bonita foto que me da pie para contarte una historia que tal vez sea cierta.viernes, 28 de noviembre de 2008
La a es la primera

jueves, 20 de noviembre de 2008
Un pinar, una calle, un día

miércoles, 12 de noviembre de 2008
¿2 x 2?

sábado, 8 de noviembre de 2008
Chicas y chicos de oro

Hace pocos días rescaté del olvido esta entrañable y divertida serie. Cuatro señoras que protagonizan mil y una historias a cuál más divertida, pero siempre con un mensaje entre líneas sobre la convivencia, las relaciones personales y la superación.
No obstante ahora quiero hablar no de estas cuatro chicas de oro sino de las que podemos encontrar muy cerca de nosotros. Yo tengo el orgullo de contar entre mis alumnos con unas chicas de oro para admirar. Tres mujeres mayores (o por lo menos eso indican sus respectivos DNI) que están dispuestas a estudiar matemáticas. Normalmente trabajo con alumnos algo más jovencitos, esos a los que por algún extraño motivo, se les atragantan las matemáticas. Sin embargo, ahora puedo premusir de poder contar con la presencia de tres mujeres de aupa para las que aprender ¡matemáticas! se ha convertido en un reto y están dispuestas a aprender. Resulta contagioso su afán por comprender eso que han tenido atragantado desde hace ni se sabe el tiempo.
La edad no es ningún obstáculo para hacer cosas nuevas. Desde aquí quiero aplaudir a tantas personas ¿mayores? que siguen ilusionándose con nuevas cosas, que se atreven con aquello que parece les está vedado, que nos dan ejemplo de superación. Lo mejor de todo es que no se agobian, van a su paso y nos demuestran que lo importante es seguir caminando, que nunca es tarde para aprender, que cada día tiene un montón de posibilidades, en definitiva, que la edad no es impedimento para seguir disfrutando de la vida.
Ojala cuando seamos chicas o chicos de oro, tengamos ese ímpetu, esa ilusión y esa decisión por llevar adelante un nuevo proyecto. Olé por ellas y por ellos.
viernes, 7 de noviembre de 2008
¿Mando a distancia?

