Llegamos al final del camino principal y ante nuestra vista aquel camino hecho de seguridad y bienestar se bifurca en dos. ¿Son iguales? No te puedes fiar de las apariencias, ya que parecen iguales pero sólo uno te conducirá a la meta deseada. ¿Cuál debo recorrer? me preguntas con una pizca de picardía y un mucho de impaciencia. No lo sé, es tu camino, sólo tú conoces la respuesta, le contesto al punto dejándome llevar por la simpatía que me inspiras y el inmenso respeto hacia tu vida, tu persona y tus decisiones.
No puedo decidir por ti, no puedes decidir por mi. Que cada cual cometa sus propios errores libremente escogidos; que cada cual se equivoque en la elección hecha sin imposiciones; que cada cual, al fin, sienta suyo el camino elegido. El acierto será suyo al igual que el error porque nada hay totalmente verdadero o falso, todo tiene un poco de las dos cosas al igual que la bifurcación del camino cuando una etapa finaliza.
Foto tomada prestada de la red











































