jueves, 15 de enero de 2009

Frases hechas y refranes


Toc, toc
Hola viejo, ¡cuánto tiempo sin verte!
Parece que estamos de buen humor
Si te digo que me dejes en paz, ¿lo harás?
(parece que está en plan gallito) No
Pues lo dicho, ¿qué hay de nuevo viejo?
(¿viejo?, este se va a enterar) Lo de viejo va por ti, ¿no es así?
(ya empieza a marear la perdiz) Chico, solo es una forma de hablar: ¿qué hay de nuevo viejo?, ¿cómo tú por aquí y la cárcel vacía?, ¿qué te trae por estos lares? En fin, frases hechas sin ningua malévola intención escondida.
(creo que me está tomando el pelo, en fin...) Si quieres hablar de las frases hechas, haberlo dicho antes.
En realidad no quiero hablar de nada pero si te empeñas, lo haremos. La experiencia contigo me ha enseñado que siempre te sales con la tuya.
Oye, viejo, no me seas tan suspicaz, si lo sé no vengo (vaya una frase hecha, jejejeje)
De acuerdo, tú ganas, pero dímelo hilando, tengo cosas que hacer
¿Qué estás hilando?
(este tío no se entera de la misa la media) Es una forma de decirte que digas lo que has venido a decir porque tengo poco tiempo y mucho por hacer
No hace falta que seas tan grosero, simplemente he pasado a visitarte
Pues ya ves lo que hay, mucho hambre y poco pan
¿Acaso no comes lo suficiente?, pues si tienes hambre, cómete el dedo grande (jejeje, ésta ha sido buena)
¿Pero quién habla de comer? digo que vayas al grano, empiezas a ponerme de los nervios
¿Y, dónde está el grano?
Yo que sé, en el granero, en los campos de trigo,... ¿por qué estamos hablando de grano?
Menos ínfulas muchacho, tú me has dicho que vaya al grano
(a veces parece tonto, si no lo es más es porque no practica) Se trata de una frase hecha, simplemente quiero decir que no te andes por las ramas y vayas directo a la cuestión que te ha traído por aquí
Ya te he dicho que he pasado a visitarte, sólo eso
Pues ala, ya me has visto, así que aire.
(¿aire...?) ¿Tienes mucho viento por aquí?
(es que no se entera, brrrr...) Quiero decir que si has venido a verme y ya me has visto, entonces puedes marcharte ya
Oye, tampoco hace falta ponerse tan borrico
Lo siento. Te lo diré de otra forma: Adios
Eso me recuerda algo: a Dios rogando y con el mazo dando
Bien parece que empiezas a entender el arte de los refranes y las frases hechas (ahora solo hace falta que se dé por aludido y se pire)
(¿pire? ¿y si me ha dicho...? Por si acá, tu padre) Creo que a tí te pasa lo que decía la abuela a cerca del mortero y los ajos. El caso es que lo recuerdo bien. Lo decía cuando alguien quería hacer muchas cosas a la vez y acababa todo manga por hombro
(pues sí que ha espabildado este y paicia tonto cuando lo compramos) Muchos ajos el mortero, no los maja el majadero.
Eso, gracias, eso es lo que decía la abuela. Chico qué memorión, tienes memoria de elefante
(¿por qué estamos hablando de ajos?) Oye amigo...
¡Qué alegría me has dado!, me has llamado amigo, chico cómo me has emocionado
... tengo un trabajo pendiente y lo he de entregar esta misma tarde y a este paso voy a llegar, como siempre, en el tren de la una
¿En el tren...?
No más preguntas, por favor. Que si te dan cuerda, te enrollas como una persina. Aquí se despide el duelo y hasta más ver.
(¡no te digo! me ha dejado más cortado que, que, que..., ) Me has dejado de piedra, pero no te preocupes que ya desaparezco,
(no caerá esa breva) No te lo tomes a mal, es que estoy muy liado y..., ¡hasta luego Lucas!
Yo no me llamo...
Chisssssssss

Si quieres saber más de estos personajes, echa un vistazo a Toc, toc, ¿quién soy? y Del saber y el conocer, de este mismo blog.

lunes, 12 de enero de 2009

Dos realidades



No hay un antes sin un después. y no hay un después sin un antes. ¿Te has parado a pensar, amigo, lo relativo que es todo? Hablamos casi siempre por referencias.


Un día abro mi balcón y veo el parque nevado. Una fina capa de nieve ha visitado mi terruño. La novedad del hecho en una ciudad como Zaragoza, hace que nos parezca algo asombroso. Por otros lares, acostumbrados a grandes nevadas, pensarán y con razón, que esto no es para tanto. Un ejemplo sencillo de la relatividad que nos envuelve ¿o tendría que decir de la forma como percibimos lo que nos rodea? Hablamos, pensamos, sentimos, oímos, vemos, tocamos, ... según como somos. Mucha nieve, digo yo, pero tú tal vez digas que eso no es nevar. Y sin embargo los dos tenemos razón. ¿Vamos a discutir por eso? Cada uno tiene su razón, cierto, pero eso no significa que una se tenga que anteponer a la otra. Yo conozco tu razón, conozco la mía y ambas se encuentran a la misma altura. No discutimos, no imponemos, no juzgamos, solo escuchamos y respetamos.

Si ese es mi parque nevado, ¿qué es este otro?


martes, 6 de enero de 2009

Querida hija


Recuerdo aquel día de mayo en el que por primera vez te tuve entre mis brazos. Pequeña, los ojos cerrados, la boquita cerrada, las manos sobre mi palma, la paz que irradiabas. Viniste al mundo tras 67 horas de dolor, pero eso ya había pasado al olvido, solo tenía ojos para mirarte y asombrarme de que una cosa tan perfecta hubiera salido de mi, me parecía el mayor milagro que puede existir.

Luego vinieron los llantos durante las 24 horas del día, el no dormir, el pensar qué podía hacer para que estuvieras bien. Es normal que llore, me decían, todos los bebés tienen problemas con los cólicos, ya se callará, no te preocupes. Pero yo no podía dejar de preocuparme, pensaba que algo malo te pasaba y eso me hacía sufrir. Empecé a derramar lágrimas por tí ante mi impotencia por conseguir que estuvieras bien.

Recuerdo la primera vez que levantaste tu cabeza desde la cuna, fui corriendo a por la cámara de fotos y estuve dos horas esperando a que volvieras hacerlo para dejarlo plasmado en una foto que guardo con otras muchas que le siguieron. Muchas veces hemos visto juntas los albumes de fotos, ya que fui recogiendo tu día a día, tus logros, tus avances, tus primeras palabras, tu primer día de guardería con una mochila más grande que tú pero que te negaste a quitarte una vez te la puse, tu primera canción, ¿la recuerdas? "había una vez un barquito chiquitito..." aunque tuve que adivinarla pues con tu lengua de trapo solo decías "o podía avegar, uno cuato seis y si estas toria".

A la guardería le siguió el colegio. Te enfadabas cuando llegaban las vacaciones y si caias enferma, me hacías ir al cole para cogerte los deberes. ¿Te acuerdas cuál fue la nota más baja que tuviste durante toda tu andadura escolar? Fue en tercero de infantil, te pusieron un necesita mejorar en cortar con tijeras. Te enfurruñas cada vez que te lo recuerdo, pero es una forma de decirte lo orgullosa que estoy de ti.

Con el paso de los años llegaron los primeros problemas con las amigas, con tus primos, y por supuesto, con tu madre. Menos mal que siempre se nos ha dado bastante bien dialogar y fácilmente hemos resueltos los problemillas. Al principio eran los por qué, bueno al principio, en medio y siempre. Apenas aprendiste a hablar e incluso antes y ya empezaste a preguntar por todo, y eso siguió, y siguió y sigue. En ocasiones te decía, "anda mira a ver en el pasillo que las orejas se me han ido de paseo". Lo bueno es que la primera vez saliste disparada a buscarlas, pero en adelante te limitabas a mirarme con ojos de "no me lo creo".

Creo que tu vida ha sido, hasta el momento, feliz y me alegra haberte proporcionado, siempre que me ha sido posible, una infancia, adolescencia y más, todo lo agradable posible, esa era una de mis intenciones, ya que para sufrir siempre hay tiempo.

Esos tiempos han traídos estos. Ahora eres tú quién decide lo que quieres, sabes que cuentas con mi apoyo y siempre que me llames, ahí estaré. Te he enseñado a valorar el respeto a las personas y a uno mismo, te he enseñado a tener paciencia, a creer en tí misma. Sólo un deseo tengo para tí y aunque parezca un tópico, es que seas feliz.

Todo empezó un 10 de mayo de 1990.

lunes, 5 de enero de 2009

Carta a los Reyes Majos (2ª parte)


Queridos Reyes Majos:

Hace tantos años que no os escribo que ya se me ha olvidado como se hace. Pero este año tengo unos cuantos amigos (muy majicos todos ellos) cuyos deseos me han revelado, así que me hago portavoz de todos ellos y con la mejor de las intenciones esto es lo que pido para ellos.

Para Goethemalia: Creatividad. Paz interior. Mucha salud.

Para mi amigo Jubi: Este año solamente desea una cosa y no es para él: SALUD

Mi amigo Mateo Bellido desea: Salud, porque belleza nos sobra. Paz interior, y mucho más exterior. Los bombardeos israelies a la franja de Gaza es indignante. Amor, mucho amor. Si derramamos amor a borbotones, algo irá impregnandose La Tierra; y si lo hacemos muchos, podría convertirse en plaga.

Como amistad y fraternidad no están reñidas, mi hermana Sofi pide salud para alguien que quiere mucho

Para Fermín Gámez yo os pido mucha ilusión para que siga tendiendo abrazos y creando lazos de amistad sincera.

Mi amiga Julia desea: paz para el mundo (menos intereses mezquinoa que lo destruyen). Salud para ella, su familia y amigos y suerte para poder publicar libros.

Trini apuesta por: Salud fisica para unos. Salud mental para varios. Salud espiritual para otros... Salud. Serenidad. Comprensión.

Y para mi buen amigo Alatriste os pido temple, ánimo, ilusión y paz interior.

Por mi parte solo siento un enorme agradecimiento por mis nuevos amigos y os pido, tal vez, un poco de salud. Y para mi hija, salud y todo lo demás.

¡Qué fácil resulta pedir! Sin embargo no podemos olvidar lo que dice el refranero: "A Dios rogando y con el mazo dando". Cada deseo lleva implícito las ganas de ponerse manos a la obra; cada petición va arropada por el esfuerzo y cada palabra de las aquí expuestas, están cargadas de gratitud, afecto y cariño.

¡Muy feliz día de Reyes a todos!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Carta a los Reyes Majos


Hemos perdido la ilusión, ya no escribimos nuestra entrañable carta a sus majestades de Oriente. ¿La edad?, no creo; ¿la falta de tiempo?, solo una excusa; ¿la falta de ilusión?, tal vez.

Les decimos a nuestros hijos o lo hemos hecho en algún momento, que escriban su carta a los Reyes Magos, da igual si saben o no la verdadera identidad de sus majestades, nos basta con ver y saber de su ilusión, a fin de cuentas ¿que significa creer en ellos?

Me gustaría que entre todos escribiéramos nuestra carta para este año. No hace falta pedir grandes cosas ni tampoco imposibles. Recuerdo que en una ocasión alguien le pidió a un genio la paz en el mundo, y la sorpresa fue que al salir a la calle, comprobó que no había ningún habitante en toda la Tierra. Decidido le pidió explicaciones al genio sintiéndose defraudado pero la respuesta de éste fue simple: "esta es la única forma para que la paz en el mundo sea posible".

Así que seamos realistas a la hora de escribir esta nuestra carta común a los Reyes Magos. Todos tenemos algo que deseamos conseguir y sabemos (aunque no lo reconozcamos) que podemos conseguirlo.

Con vuestra colaboración vamos a ir rellenando las líneas de esta carta. Con vuestro permiso reuniré todas vuestras peticiones y yo misma se la haré llegar a sus majestades de Oriente, a los Reyes Majos (no ha sido un desliz con el teclado ni que me haya fallado la ortografía)

Os pido que la luz del día me anime a realizar esas pequeñas cosas que, aunque cotidianas, pueden ser siempre diferentes.

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Foto tomada de la webb

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Del saber y el conocer

Hoy me gustaría hablarte del saber y el conocer. Recuerdo cariño a una persona a la que conocí hace ya bastantes años que solía decir "sabes a tocino y si te untan". Aprovechando este pequeño recuerdo me he permitido reflexionar en voz alta.



Toc, toc
¿Otra vez vienes a tocarme los... bemoles?
No seas tan suspicaz, sólo vengo de visita
Eso es lo que me preocupa, recuerdo tu primera visita y todavía no se me ha pasado el susto
No seas tan cobarde, soy inofensivo
Vale, si tú lo dices...
¿Puedo hacerte una pregunta?
(¡ojo! pregunta con trampa) Ataca, estoy listo
(¡qué desconfiado!) ¿Qué sabes del saber?
(lo que me temía, ya empieza con sus jueguecitos) Chico, cómo no te expliques...
Te haré una pregunta más sencilla. ¿Qué sabes del amor?
Te has lucido macho, ¿esa es una pregunta fácil?
Te lo preguntaré de otra forma
(ahora es cuando me echo a temblar)
(je, je, je...) ¿Qué conoces del amor?
Creo que desvarías, me has vuelto a preguntar lo mismo
(está visto que no se entera) ¿Sabes que existe el amor?
¡Claro que existe!
Vaya que claro lo tienes, felicidades
(encima cachondeo) A ver si te aclaras, que no te sigo
No te sulfures, a fin de cuentas eres tú quien ha preguntado
(mejor me quedo calladito que como le siga la corriente acabaré otra vez en el diván de un psiquiatra)
Piensa despacio y luego contéstame, ¿conoces el amor?
(ay, ay, ay, que adivino por dónde va) Eso es algo muy personal
Ya sabes que ese tipo de respuesta no me sirve, no te hagas el escurridizo conmigo, no te va a servir de nada.
(Dios mío que se vaya de una vez) Lo que ocurre es que no quiero hablar de eso
¿Te hace pupa?
Deja los bemoles en paz, que acabaremos muy mal
De acuerdo, te lo preguntaré de otra forma (mira que es quisquilloso este tipo) ¿Es lo mismo saber que conocer?
(pregunta con trampa, seguro) ¿No?
No te veo muy convencido
Cualquiera se arriesga contigo tío. Siempre le das la vuelta a todo lo que digo.
(este va de listillo, pero no le va a servir de nada) Eres tú quien lo complica todo, la pregunta es de lo más sencilla.
Para ti la perra gorda
¿Qué pasa con la perra?
Que sí, que lo que tú digas, ¿ok?
Baja los humos muchacho, a fin de cuentas es lo que te ha preocupado ultimamente
¿Y cómo sabes tú lo que me preocupa? (tenía que haberme quedado callado, ¡mecachís!)
El saber es algo externo a tu persona, el conocer forma parte de ti mismo
O sea, que yo sé que 2 + 2 = 4, pero no conozco que... (esto me pasa por no haber mantenido la boca cerrada)
¿Por qué no terminas la frase?
¿Cómo voy a conocer que 2 + 2 es igual a 4? Una cosa así se sabe, no se conoce
Cuando lo interiorizas y captas su esencia, entra a formar parte de ti, circula por tu cuerpo
¡Anda ya! no me vengas con tonterías, ¿me estás diciendo que las sumas se han montado a caballo de la sangre y las tengo dentro de mí? eso es imposible.
Precisamente, ya veo que has captado bien lo que significa conocer (ha resultado ser más espabiladillo de lo que me creía)
(a este se le va la olla) Me estás diciendo que las sumas circulan por mi cuerpo. ¡No entiendo nada!
Lo que intento decirte es que cuando interiorizas algo que hasta ese momento sólo sabías, es cuando lo conoces
Haber empezado por ahí (sigo sin comprender el ejemplo de la suma, pero mejor me callo no vaya ser que le de por empezar a sermonear y aquí nos den las uvas)
Recuerda, la clave está en interiorizar, en sentir que forma parte de ti (pues a mí me gustan las uvas)

jueves, 4 de diciembre de 2008

Camino de regreso

Paseando por la red he encontrado esta bonita foto que me da pie para contarte una historia que tal vez sea cierta.



Sin saber por qué había salido de su casa nada más despuntar el día. Abandonó el calor de su hogar, cogió un par de cosas que siempre llevaba consigo y salió sin tan siquiera volverse a mirar aquella casa que había sido su hogar en los últimos años.
Durante la noche había nevado copiosamente, un manto blanco cubría el paisaje, testigo mudo de la marcha apresurada de un caminante ajeno a todo cuanto le rodeaba. A cada paso, la huella de su dolor quedaba plasmada en el frío suelo como testigo de una impotencia contenida, esa impotencia que no es sino expresión de la derrota.
Le dolía su felicidad de antaño, felicidad que se había tornado en un presente oscuro y un futuro inexistente. No entendía cómo era posible perder en un instante aquello por lo que había luchado, aquello que siempre había deseado y le había brindado tantas horas inolvidables. Mejor hubiera sido, pensaba, no haber conocido la felicidad si al final todo quedaba en un sueño macabro.
Por unos instantes alzó la mirada al cielo y maldijo su suerte al contemplar los rayos de sol que le cegaban, le dolía el alma aunque no comprendía bien el significado de esta expresión. Se dejó llevar a un mundo en el que lo irreal le estaba ganando la partida, ese mundo de ficción en el que todo es posible. Siempre que se sentía abrumado acudía a su mundo, en él podía hacer y deshacer a su antojo, sin embargo ese su mundo le había dado la espalda. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? Quería imaginar un presente mejor, pero no le placía; deseaba aniquilar el dolor pero éste había decidio anidar en su interior; ansiaba olvidar lo ocurrido pero se empeñaba en volver una y otra vez.
Muchas fueron las horas en las que caminó sin rumbo fijo, simplemente ponía un pie delante de otro, no le importaba el destino, caminar era su forma de alejarse del mundo real, ese mundo plagado de desdichas, tropiezos y sinsabores olvidando la parte más dulce del mismo.
Cuando el cansancio se hizo presente, ajeno al tiempo y a todo con lo que durante el camino se había tropezado, levantó una vez más la vista y ante sus ojos se dibujó su casa, había encontrado el camino de regreso. En la cocina, su madre le esperaba con la comida recién hecha y a través de la ventana vió, con asombro, un cerco alrededor de la casa hecho de pisadas sobre la nieve. Había olvidado el motivo de su enfado.