lunes, 10 de noviembre de 2008

Niebla

Hoy es uno de esos días en los que la ciudad se ha despertado arropada por un manto frío y gris. No invita al paseo sino al recogimiento. Uno se siente atrapado, y la inspiración se desvanece. Día para la melancolía y la nostalgia en el que la gente camina cubriéndose el rostro. Diríase que el andante se dedica a contar los baldosines de las aceras, nadie se mira a la cara, todos se ocultan. Cabría esperar un destello de luz en algún caminante despistado, ese que se atreve a despojarse de sus vestiduras grises anunciando que tras la niebla se encuentra el sol.


Es difícil creer en la existencia del sol cuando la niebla anida en el corazón del ser humano. Creer en la bondad, la sinceridad, el afecto, creer en la valía de uno mismo, creer...

En un momento dado, la cortina de niebla se retira por unos instantes para luego echar el cierre con más persistencia. Nos ha permitido vislumbrar el sol, como un guiño pasajero, como una burla macabra para luego volver a ocultarlo tras un tupido velo que ya nada deja traspasar.

Por un momento diríase que todo vuelve a su ser, a lo que debería ser, a lo que esperaría ser, pero... sólo ha sido un pequeño atisbo de luz, la pesadumbre vuelve a su nido y esta vez se encuentra cómoda, no quiere abandonarlo. Ha sido un engaño cruel, un aviso claro y contundente "aquí está el sol pero no permitiré que entre en tu casa, hoy me pertenece"

Y el día termina más obscuro de lo habitual, a la oscuridad de la noche hoy se suma la negrura que trae la niebla. La ciudad queda desierta antes de lo habitual, todo viviente se refugia en su agujero, aquél en el que se siente seguro y a salvo de la oscuridad. ¿Y mañana? no sabemos qué nos deparará el nuevo día, queda la esperanza de que sea, por lo menos, algo más claro que el que ya toca a su fin.

Es costoso pensar en el mañana cuando el hoy no presagia ningún cambio. Sin embargo, el mañana llegará y lo que nos depare no se sabrá hasta que toque a su fin. La esperanza lucha por hacerse un hueco en el corazón del hombre, la fe a tientas busca la llave que abra la puerta del alma, y el amor no permite la rendición.
Hasta mañana

6 comentarios:

LUISA M. dijo...

La niebla da al paisaje un aire de misterio y, si es muy espesa, produce cierta inseguridad y agobio. El sol sigue brillando allí arriba pero ese espeso manto no deja que se asome.
¡Qué tengas mañana un buen y soleado día! Y que mejore tu estado de ánimo.
Otra cosa, Nuria. Un "meme" es un tipo de premio o reconocimiento a un blog que nos gusta. Creo que se llama así porque dices "me" gusta, "me" hace feliz,... Si quieres publicarlo en tu blog y continuar enviándolo a otros amigos, sólo tienes que copiar del mío las reglas y añadir "tus seis motivos" y los seis nombres o blogs a quienes se lo quieras dar tú. Suele incluirse el enlace a estos blogs para que los que quieran los visiten. No sé si con esta explicación te lo he aclarado.
Besos.

Sofía Campo Diví dijo...

La e4xperiencia me dice que por encima de la niebla siempre hay sol, es cuestión de subir más arriba para llegar a ella, por ejemplo, subiendo en un avión. La sensación de ver la niebla a nuestros pies es maravillosa y todos llevamos un avión dentro capaz de sobrevolar hasta el infinito y poner la niebla como alfombra de nuestras vidas. Pisar niebla es una de las sensaciones más excitantes que conozco. Besicos

Sofía Campo Diví dijo...

http://www.unjubilado.info/2008/11/11/14%c2%ba-bloggellon/#respond


visita esta dirección, tú que estás en Zaragoza, igual puedes asistir a este bloguellón, donde se reunirán muchos blogueros, seguro que es interesante.

Juan Escribano Valero dijo...

Hola Nuria: me encantan tus visitas a si como visitarte.
Nuria la niebla difumina los objetos dándoles un aspecto fantasmal, pero solo a los ojos del cuerpo; no podemos consentir que la niebla nos enturbie los ojos del espíritu, ya se que eso no te sucede a ti.
Con afenco y agradeciendote tu visita un fuerte abrazo

Mateo Bellido dijo...

Hermoso y poético post.Me encanta la niebla, la lluvia...Soy algo romántico y, bueno, uno es como es.
Un beso, amiga

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

No sé si es que la niebla te produce tal pesadumbre o que te serviste de ella para el ejercicio literario. En cualquier caso el resultado es ejemplar. Donde vivo, en las cercanías de otro gran río hay abundantes nieblas. Me ha gustado mucho la foto. Me recordaste que debo fotografiarlas y pasarlas al blanco y negro.

Saludos.